28-03-2017 / 19:23
McNally-Waters como en Nueva Orleans pero en el Guido Miranda


Durante un poco más de una hora, el dúo McNally-Waters ambientó, con sus canciones de exquisito blues, jazz y rock clásico al Guido Miranda como si fuera un bar algún barrio de New Orleans. A los artistas internacionales se sumaron para el show, dos músicos argentos, el bajista Federico Palmonella y el baterista Jorge Araujo.
"Definitivamente lo que hacemos tiene que ver con Nueva Orleans, es lo que nos une",  dijo en una entrevista el cantante y compositor Larry McNally que junto al pianista ingles Harry Waters se presentaron la semana pasada en el Complejo Cultural Guido Miranda de Resistencia. El show intimista que realiza el dúo, precisamente repasa la rica historia rítmica de esta ciudad norteamericana.

El show que contó con un marco de público considerable tuvo una duración de un poco más de una hora, y con 13 temas ejecutados, incluido el bis. El aplauso sostenido en cada canción dado por el público puede considerarse un buen termómetro para lo que sucedió esa noche enel  Guido.

El dúo se complementa con la participación del bajita Federico Palmonella, y el increíble ex–baterista de Divididos, Jorge Araujo. Ambos al complementarlos hacen que este ensamble presente canciones ricamente texturizadas y armoniosas como si los músicos hubiesen tocado toda la vida juntos.

Si bien en la región hay bandas, y algunas fechas trascedente para el estilo que va desde jazz al blues pasando por el rythm and blues, y sazonado con algo de folk. La presentación dado por estos artistas en el Guido fue una oportunidad única para ver estos estilos ejecutados con un nivel superlativo, con un exquisitez sonora que pocas veces se puede escuchar en la zona.

En un escenario en extremo minimalista, solo estaban los instrumentos. Los cuatros fantásticos del jazz-folk saltaron a escena cerca de las 22 con un cálido aplauso que rompió el hielo entre el público y el ensamble. El concierto empezó bastaste down y oscuro con unos blues cercanos al tempo del góspel pero sin coros. Ya para el cuarto tema el crédito argentino demostraría porque no es un músico más. Dejó la batería y se armó de un cajón peruano.

Si bien en declaraciones a la prensa, McNally aseguró que tiene mucho de improvisación en vivo. Durante su presentación en Resistencia todo pareció estar perfectamente articulado. De hecho, solo el bajista y el baterista tuvieron en distintos momentos del show, la oportunidad de hacer extensos solos, que el público agradeció de pie, y con las palmas sonando.

Un muy lento y melódico country también formó parte del espectáculo. “Una noche más profunda” tradujo McNally sobre nombre del tema. Hay que destacar que el guitarrista habló durante el show en varias ocasiones en castellano, y con una muy buena pronunciación.

Cuando mediaba la presentación del dúo, fue el momento de una texturizada canción entre el blues y rock clásico que fue cantada en castellano, y cuya letra describía la historia de un “Coyote”. Nombre que se le da a los que trafican con personas en la frontera entre México y Estados Unidos. “Coyote tu no tienes corazón” decía un pasaje. En este tema el que hizo una fabulosa improvisación fue el bajista Palmonella.

Ya en el noveno tema le tocó el turno para hacer un tremendo y explosivo solo de batería a Araujo que demostró toda su valía en los parches haciendo estallar en aplausos al público. Luego de esta canción el baterista y el bajista se retiraron del escenario. Y no volverían hasta el bis.  

Posteriormente, McNally y Waters tocaron dos canciones bien bluseras, en esta ocasión McNally abandonó la guitarra para solo cantar. Al terminar saludaron al público que no paro de aplaudirles, se retiraron y volvieron al rato para hace una última canción.  Y ahí se fueron esta vez no bordeando el Misisipi sino en Paraná. 

Foto: Punto Cultural


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