21-11-2017 / 01:34
El sudoeste chaqueño se vistió de Rock


En un recital sin precedentes en el sudoeste chaqueño, Las Pastillas del Abuelo con mucha “razón” cerraron La Fiesta del Inmigrante en Las Breñas.

Para calmar la impaciencia de la gente que estuvo esperando desde las cinco de la tarde, en la entrada de la ciudad, el “Piti” Fernández comenzó el recorrido melódico con “Saber cuándo parar”, jugando con la letra ya indicó que iba “haber tiempo para bailar”. El domingo no fue un día cualquiera en Las Breñas.

Más de cinco mil baños de cerveza y el polvo de la tierra chaqueña en el aire movían el anfiteatro de arriba hacia abajo en, quizás, el primer y más grande pogo que haya tenido el interior chaqueño.

La particularidad que tuvo este año La Fiesta del Inmigrante fue haber creado una comisión de la juventud, la cual impulsó la participación de una banda de rock en la fiesta y por votación Las Pastillas de la Abuelo fue la más elegida.

Como esa juventud, que incluso vino de lugares regionales cercanos como Corrientes, Resistencia, Santa Fe y Córdoba, la fiesta tenía que seguir para romper con “Absolutismos” y cabezas o armarlas, Las Pastillas siguieron con 17 canciones más de la primera.

Entre acusticos y globos los pastilleros esperaron a la banda en el hotel, toda la tarde.

El anfiteatro de la fiesta simulaba ser la garganta de una ciudad que está acostumbrada a la masividad en otros espectáculos musicales, ni si quiera la banda local “La Bohemia” que hizo de soporte, habrá tocado ante tanto público.

Algunos arriesgaban en el camino que iba a ser "el mejor recital de Las Pastillas", quizás no, pero seguro una prueba de fuego para una banda que está en el punto más alto de su popularidad y podía arriesgar un espectáculo como el que se vivió en Las Breñas, tocar solos ante un público que se suponía un poco alejado del género, y fue positivo, para la organización también que prometió mas rock.

En esa imagen de "misa" con la que el Indio Solari suele describir sus recitales, o más bien de rendir culto "Osiris" sonó para hacer juicio ante "los pastilleros", fueron todos perdonados por haber empolvado sus zapatillas y gritar bien fuerte las canciones frente a una fuerza de seguridad que estaba inquieta y preocupada. 

Un par de lágrimas cayeron cuando se escuchó "Habrá". Pero tristeza no habáa hasta que el recital pareció terminar con "Viejo Karma". Cinco mil gargantas pidieron una más y el "Piti" salió a escena al ritmo de "Ojos de Dragón". Todo terminó con la esperanza de volver en Abril como prometió la organización con otra banda del género. 

Fotos: Anto Gorosito y Jere Giordano


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