15-11-2018 / 03:28
El Senado de la Nación convirtió en Ley el Presupuesto del Ajuste


El Senado aprobó el Presupuesto 2019 enviado por el Gobierno de Mauricio Macri. El Peronismo volvió a aportarles los votos necesarios a Cambiemos. Ajustan salud y educación, y destinan $600.000 millones al pago de intereses de deuda.
El Senado de la Nación aprobó y convirtió en Ley el Presupuesto 2019 que envió el Gobierno de Mauricio Macri. La votación finalizó 45 a favor y 24 en contra, con una sola abstención del correntino, Carlos Mauricio Espínola. Nuevamente, el bloque Justicialista de Miguel Pichetto le aportó los votos necesarios a Cambiemos para la aprobación del proyecto. 

El Presupuesto para 2019 admite que la economía seguirá en recesión, con una estimación de caída del PBI del 0,5%, aunque hasta el Fondo Monetario anticipa una baja mayor, del 1,7%. Con el objetivo de alcanzar la meta de equilibrio fiscal primario, el Gobierno llevará a cabo una fuerte reducción de partidas para obras de infraestructura, salud, educación, vivienda y desarrollo urbano (por ejemplo, cloacas y agua potable), entre otras.

El proyecto define una reducción equivalente a un punto del PBI en el gasto social, con lo cual el recorte real alcanzaría al 10% en tan sólo dos años. El stock de deuda alcanzará el año próximo los 315.698 millones de dólares y el pago de intereses representará el equivalente a 596.000 millones de pesos, con un alza interanual del 50%, según señaló Página 12.  

Déficit cero. El compromiso del Gobierno con el FMI fue acelerar la meta de equilibrio fiscal, sin contar el pago de intereses de deuda que aumentará un 50% el año próximo. En el plan de gastos y recursos se establece una contracción económica que pueda llevar el déficit del 2,6% de este año a cero el próximo. El foco será reducir el gasto en términos reales. La recaudación de impuestos nacionales y contribuciones a la seguridad social crecerá 38,9% y superará los 4,8 billones de pesos en el cálculo oficial.

Dólar. Según el Presupuesto, el dólar se ubicará en promedio a 40,10 pesos, un precio que alcanzó a fines de agosto último y que derivó en una política monetaria aún más contractiva que estabilizó momentáneamente el tipo de cambio. Se dispuso congelar la base monetaria y aplicar un esquema de bandas de flotación del dólar con actualización mensual respecto a la evolución de la inflación. Este programa se anunció luego de que se presentara el Presupuesto. Para el 2020 el precio del dólar está previsto en 44,30 pesos; para 2021, a 48,20 y 2022, a 50,50.

Inflación. Luego de cerrar este año con una variación de entre 45 y 50%, la proyección estimada en el Presupuesto es de 23% para el final del ejercicio 2019. Esto significa la evolución a doce meses medida en diciembre, lo que arroja un promedio de 34,8%. Para este año se estima en la ley cerrar en 42%.

Recesión. El panorama económico del año próximo será recesivo. Con una caída del consumo privado de 1,6% y una retracción de la inversión del 9,7%. A esto se suma el descenso de la inversión pública y la puesta en marcha de obras en el marco del programa de participación público-privada. Por el lado de los ingresos, la apuesta es a un incremento de recaudación por una buena cosecha de cereales y oleaginosas y, con menos importaciones por la recesión, se pretende reducir el déficit de cuenta corriente en un 50%, hasta los 9900 millones de dólares, lo que equivale a 2,2% del PBI. No habrá suba adicional de retenciones y se mantiene en 30% el tope de derechos de exportación a la soja y en 12 para el resto de los productos. 

Gasto. El total previsto será de 4,1 billones de pesos, lo que supone un aumento nominal de 27,4% respecto de 2018, contra una inflación promedio proyectada de 34,8%, lo que representa una caída de 13% en términos reales. El gasto primario se ajusta 24% (nominal) y los recursos para planes sociales aumentan en 32%, ambos por debajo de la inflación. En términos reales, la reducción del gasto será del 6% en servicios sociales, del 23% en educación y cultura, del 48% en vivienda y urbanismo, de 20% en promoción y asistencia social, de 8% en salud, de 17% en ciencia y técnica y del 20% en agua potable y alcantarillado.

Deuda. Es la única partida que le ganará a la inflación el próximo año. Las necesidades de financiamiento ascienden a 38.900 millones de dólares, que se reparten en 2500 millones de nueva deuda, 20.100 millones de vencimiento a refinanciar, 11.700 millones del acuerdo con el FMI y otros 4600 millones de organismos internacionales. La deuda pública a fin de año representará el 87% del PBI de 2019, con un stock de 315.698 millones de dólares. El pago de intereses será de 596.000 millones de pesos, con un alza de 50%.


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