26-12-2018 / 16:48
Padre le exige a la Justicia que no le impidan ver a su hijo


Un joven padre se instaló frente al Poder Judicial exigiendo que se le permita ver a su hijo. Denuncia que su ex pareja tiene influencias sobre la Justicia para que se dicten fallos en su contra. El caso lo atiende la jueza, Nora Chaves Cavallero.
Juan Tort es salteño y hace varios años que vive en Corrientes. Tiene un hijo de cinco años pero denuncia que su ex pareja hace lo imposible para que no lo pueda ver. Ahora exige que la Justicia resuelva los días y horarios en los que pueda estar con su pequeño, y pide que se terminen las dilaciones, que, según él, son producto de las influencias que tiene la familia de la mujer en el Poder Judicial.

Pasó la última nochebuena frente a los tribunales ando pautas a padres de cómo reconocer cuando la pareja tiene intenciones de restringir el acceso a los hijos. 

En las últimas horas publicó una carta en sus redes sociales relatando lo que viene padeciendo hace años, y aquí la reproducimos integramente. 

Sobre la imposibilidad de ver a mi hijo

A fin de hacer de público conocimiento las cuestiones que me alejan de mi hijo Jeremías en la actualidad, resolví enumerar las cuestiones más importantes del caso.

En este caso, se trata del impedimento permanente del Poder Judicial al derecho humano de la identidad y al vínculo entre un niño y su papá, a pedido de una madre que trata a su hijo como objeto de su propiedad sin hacer caso de la excelente relación que tenemos con Jeremías y de lo mucho que mi hijo me quiere y pide estar conmigo. La identidad no es solo el apellido en el DNI y el vínculo padre-hijo no puede ser solo pasar dinero. La Jueza de Familia Nº 1 Dra. Nora Chaves Caballero tiene en sus manos la resolución de este caso y nunca lo hace, no atiende la cuestión de fondo ni relaciona los tres expedientes que maneja para actuar con coherencia. No se estudia el caso, no se da respuesta, no se resuelve. Solo se responde con espasmos cada tanto dictando cautelares por una supuesta violencia que nunca ha existido realmente ni se ha probado ni en sede civil ni en sede penal.

La Dra. Chaves Caballero tiene tres expedientes sobre este problema y nunca se ocupa de dictar una Sentencia de fondo que tenga en cuenta los tres derechos: el de la madre, el del padre y el derecho del niño, mi hijo, que tiene nombre y apellido y que nunca jamás fue escuchado por la jueza.

Tres expedientes maneja este Juzgado desde el año 2014: 
1) “TORT JUAN MANUEL C/ ROMERO ILEANA LORENA S/ DERECHO DE COMUNICACIÓN”, Expte. Nº 103.144/14, que presenté yo en primer lugar ante el impedimento de mi ex pareja y su familia de permitirme ver a mi bebé recién nacido, y a mi pedido de ver a mi hijo me respondieron con el siguiente expediente.

2) “ROMERO ILEANA LORENA C/ TORT JUAN MANUEL S/ VIOLENCIA, Expte. Nº 107.160/14: Para contrarrestar el cumplimiento de mis derechos paternos mi ex pareja inicia una denuncia de violencia que nunca fue probada ni en sede penal ni civil ni en la Justicia de Menores. Las acusaciones siempre fueron inverosímiles y mentidas y ninguna autoridad se ocupó de corroborarlo. Esto se fue diluyendo y solo sirvió para imponerme restricciones extorsivas que después fueron levantadas. Ahora, cuando vuelvo a reclamar por un régimen digno y fuera de la violencia que ejerce su madre en cada encuentro con mi hijo (siempre en su presencia bajo su supervisión), se vuelve a reactivar este expediente, con nuevas denuncias de mi ex pareja que no me fueron notificadas, y se vuelve a dictar una restricción de acercamiento injustificada. La orden me impide acercarme a mi hijo en un radio de 200 metros, quienes me conocen saben de lo absurdo de esta medida. Además al no notificarme el juzgado sobre la prohibición, le permitió a mi ex pareja esperar hasta el último día hábil para comunicarme la medida, justo sobre la feria judicial, imposibilitándome de hacer cualquier trámite.

3) “ROMERO ILEANA LORENA C/ TORT JUAN MANUEL S/ CUIDADO PERSONAL”, Expte. Nº 108.244/14: Este expediente estaba bajo análisis supuestamente, pero nada se ha resuelto aun. Desde principios del año 2018 vengo peticionando una amplia modificación en el Régimen de Parentalidad con mi hijo, un régimen totalmente abusivo e impuesto como la única posibilidad para verlo. Y todavía no encuentro una respuesta por parte de la jueza. Tarda meses en resolver esto, sin embargo no tardó nada en volver a dictar una Restricción de Acercamiento, sin que ningún hecho o situación nueva en la realidad de nuestras vidas amerite esta nueva arbitrariedad judicial.

Quienes me conocen saben que soy un padre presente he pasado horas en numerosas oficinas de la ciudad a lo largo de todo este tiempo tratando de mejorar la situación violenta por la que pasamos con mi nene y aun así me hice tiempo para trabajar todo lo que pude y pasar una cuota alimentaria bastante más alta de lo que corresponde legalmente, por propia voluntad, para que mi hijo no pase ninguna necesidad, y a pesar de todas las trabas y humillaciones hemos construido un vínculo muy sólido con Jeremías, quienes nos hayan visto juntos (desde lejos porque su madre nunca permitía que se acerque ningún conocido mío) saben que nos queremos muchísimo, y ello requiere observación y respeto por parte de las autoridades.

Es por eso que vengo solicitando se escuche a Jeremías Josué Tort, y lo que él necesite o requiera yo voy a respetar, y la madre y la Justicia también deben respetar y tener en cuenta, porque es una persona que también tiene derechos, no es un objeto de propiedad de nadie. Pregúntenle si quiere ver a su padre, pregúntenle sobre las situaciones violentas que vivimos tantas veces, es una persona y sabe hablar, no escuchar a mi hijo es una arbitrariedad más de las tantas en mi caso.

Estoy cansado que la Justicia no corrobore nada y se maneje solo con la parcialidad de la palabra de la madre de mi hijo. No soy un hombre violento y, por el contrario, soy una persona que sufre violencia de parte del Estado y de la progenitora de mi hijo. Jamás le levanté la mano a una mujer y menos a la madre de mi hijo. Nunca se constataron violencias ni físicas ni psicológicas de mi parte hacia ella, porque justamente nunca ocurrieron. Sin embargo la Justicia le cree todas sus falsas denuncias. Yo me pregunto: ¿Por qué no me cree a mí también? ¿Tengo que ser pariente de familiares poderosos como ella para que mi palabra tenga valor? Si la Dra. Chaves Caballero no me cree, y a la vez no tiene pruebas de las denuncias de mi ex pareja, que escuche al menos a mi hijo y que resuelva en consecuencia. 

Es necesario que la Dra. Chavez Caballero resuelva también mis peticiones, no solo que se dedique a renovar el castigo que me tienen preparado cada vez que reclamo mis derechos paternos. Siempre se me dice: firmá aquí porque si no nunca volverás a ver a tu hijo. Así se me ha indicado todos los años de vida de mi hijo. Y esto se tiene que terminar. Como puede ser que una Jueza que maneje tres expedientes sobre un mismo caso y no mantenga la coherencia de resolución entre ellos. ¿ Como puede ser que se hable de violencia hace cuatro años y nunca prueben nada más que dictar cautelares preventivas de ningún valor más que el impedimento de derechos de dos personas, padre e hijo.

Como puede ser que solo sea importante lo que desea la madre y no importe la necesidad del niño y del padre. ¿Acaso esto es justicia?

Entiendo perfectamente la postura del movimiento de mujeres ante las denuncias de acoso, abuso y violencia que sufren muchísimas personas, pero este no es el caso. Justamente esta persona aprovecha la lucha de estos movimientos para mimetizar sus malas intenciones y encontrar amparo en la justicia.

Mi caso también reclama atención, necesito que la sociedad, hombres y mujeres, entiendan que un padre y un niño están siendo aplastados por el Estado y la sociedad, que mira para otro lado también. La violencia en este caso la representa mi ex pareja, que aprovechando la sensibilidad creada por tanta violencia contra las mujeres coloca nuestro caso en ese lugar, cuando en verdad su lugar es la de una mujer con parientes poderosos que siempre se salen con la suya y consigue resoluciones rápidas e irresponsables de la Justicia.

Aquí la única víctima se llama Jeremías Josué Tort, el niño de este caso, mi hijo, que está impedido de interactuar con tranquilidad y dignidad con su papá, mi hijo que en este momento se debe estar preguntando porque no lo puedo llevar a la playa o al parque a jugar como lo hicimos toda la semana pasada. El vínculo que tengo con mi hijo, la persona mas importante para mi en el mundo, no puede ser eliminado por decreto judicial o por gente con aspiraciones elitistas, que preferiría que el niño tenga otro origen.

Voy a luchar por mi hijo, no voy a descansar un día, ni a dejarme intimidar por falsas denuncias, esto es el comienzo. Voy a dar todo de mí.


2014 - Nueva Mirada Corrientes @LvDesarrollo