29-01-2020 / 17:35
Carta Abierta al profesor y magíster Héctor Ariel Lugo


Carta Abierta del licenciado, Carlos Marchevsky, sobre el texto “el Trabajo Social y la politización de los Derechos Humanos", de Héctor Lugo. El mismo aparece en el libro "Diásporas del Trabajo Social".
(Por el licenciado Carlos Marchevsky)

(sobre su producción “el Trabajo Social y la politización de los Derechos Humanos.” en el libro diásporas del trabajo social”)

Estimado profesor Lugo:

                                               Corrientes es una provincia del interior, y decir interior, ya se sabe significa semejante a inferior. Ser del interior significa estar siempre adentro, las puertas al exterior quedan en Buenos Aires. De modo tal, si desde el interior, dos profesores de un terciario se animaron en creer que existe la fuerza y los elementos suficientes para decir algo al resto del interior, a las puertas que dan al exterior y al exterior mismo ya suena a hazaña. O tal vez, el interior argentino es lo externo a lo argentino y de allí “diáspora”, los profesionales que deambulan por fuera y aún así hablan.

Darío González y Lucio Mariani son dos Trabajadores Sociales que casi surrealistas, o tal vez de un modo contracultural hacen una apuesta a su profesión de un modo llamativo.  Bajo ningún aspecto les daré el privilegio de ser “amantes de su profesión”, no son los únicos en ello. Pero si algo los puede distinguir es que apuestan a una profesión en términos de futuro. Son dos docentes que apuestan a sus alumnos.

En esa apuesta han invertido (su capital social) para la concurrencia de colegas del resto del país favoreciendo lecturas, enseñanzas, aprendizajes de algunos que se animaron a escribir y, como todo escritor, con el deseo de ser leído. Ellos tomaron la demanda, los difundieron, los pusieron como texto de estudio para sus estudiantes y además los invitaron para confrontar con la generación a la que ellos apuestan.

Como efecto de todo ello surge un libro, un libro dispórico.  ¡Y qué libro!

Prof. Lugo, me tomo el atrevimiento de acercarle estas líneas en razón de haber sido su artículo el que más despertó mi inquietud. En términos estéticos el que más me gustó, en términos de vanidad me enorgullece ser parte de un libro donde se encuentra su artículo.

Sin embargo, no son estas líneas afines al elogio únicamente, lo son también para compartir con usted ideas recurrentes a los planteos realizados a modo de cuestión.  Genera su escrito argumentos que hace tiempo ronronean mi pensar de modo crítico.

La cita de Zizek con la que usted abre el abanico de su propuesta, me resulta ineludible y la comparto. Sobre ella se despliegan aristas de las cuales recojo las siguientes: democracia, política, derechos humanos,  ética,  Trabajo Social y mis inquietudes.  Quisiera ahora escribir algunas consideraciones sobre los términos que me han parecido en ciertos momentos supuestos de comprensión y pongo mis dudas sobre la mesa.

Democracia. Aunque usted no lo diga me queda claro que indica que democracia no es votar, democracia no es capitalismo ni burguesía electoral. “Democratizando la democracia”, escribe al final de su artículo. Las significaciones de esa sentencia no queda clara en el sentido de dime quien es el agente democratizador y te diré de qué democracia se habla.

Política: Usted señala: “La incorporación de los DD HH por su universalidad y radicalidad no es asimilada sin resistencias, ya que el sistema democrático debe poner orden y tender a la estabilidad, por lo que la exigencia de poner en cuestión las decisiones democráticas de la democracia como sistema es una tarea interminable y constante.” , al plantear el concepto sistema, me parece que el problema pasa a estar ahí: lo que se entiende o se cree por sistema democrático. Entonces, si se trata de el sistema, la cuestión es para todos los que somos parte de demos. Cita a Fóscolo quien dice; “la tarea política del trabajador social, quien debe luchar por la inserción social, no debe ser dejada en manos del Estado o los partidos políticos sino que es cuestión que incumbe al colectivo de profesionales de trabajo social.” Es fácil desde el cubículo universitario tirar semejante piedra, como hace el trabajador social cuando está amenazado su puesto de trabajo, cuando el ministro es de determinada ideología, cuando se usan los recursos para la política estatal, frente a un violador, o frente a una niña violada, cuando existe violencia familiar. Y podría poner varios peros más, el punto es que la acción política del trabajador social la realiza como ciudadano, su acción profesional, no exenta de ideología la debería realizar desde la profesión. Trabajo Social no es únicamente desarrollo de la comunidad, es caso, es familia, es pareja, es instituciones.

Derechos humanos. Le doy mi opinión: los derechos humanos son un  corsé liberal a los países emergentes. No por nada los países centrales o al menos EE.UU. no le dan entrada a los mismos. Aún así el rescate (y resignificación) que usted propone en cuanto a los sin derechos da una entrada particular a la acción política.  Uno debería elegir los derechos a enfatizar antes que tomar una resolución masiva sobre ellos. Si se redactasen derechos desde sectores progresistas, sin duda muchos de los ya existentes se replicarían, pero valores como la solidaridad, o la mancomunión irían por sobre los individuales.

Ética. Las preguntas remitidas a Éroles tienen para mi gusto la connotación o si usted o Eroles no lo pretendieron así, el trasluz de la falta de teoría en Trabajo Social. Sobran las éticas para la profesión porque es una profesión hueca de sí. Entonces tomar derechos humanos como ideología, como forma política de acción o forma ética de recitado solamente encubre la falencia fundamental del Trabajo Social. Lo parafraséo; “Sostener que los DD.HH no serían políticos sino solamente éticos, es ya un posicionamiento político sobre los mismos, del mismo modo sostener que los DD.HH llevados a una práctica política  es trabajo social, es  negarse (o encubrirse, o disfrazarse) como sujeto político.”

Entonces; si bien usted dos veces indica: “sin endiosarlo ni considerarlo alguien con superpoderes, ni tampoco cargando toda la responsabilidad sobre sus espaldas…” y nos gusta pensar en los trabajadores sociales, sin ser los únicos.”,  ingresa en mi la pregunta; ¿Por qué el artículo está dirigido específicamente al T.S.? Esta frase, por ejemplo: “…las prácticas de los T.S. deberían ser los DD.HH. pero interpretados y volcados en acciones políticas situadas y con personas concretas.” Si cambio trabajo social por cualquier profesión humanista, psicólogo, médico, arquitecto, filósofo, etcétera ¿dónde está la diferencia? Aún si fuera como usted coloca tan asertivamente; “los DD. HH. son un principio de la profesión.” no veo porqué no del resto de las profesiones, incluso de las ciencias duras.

Inquietudes

El tema que me preocupa es que la profesión, hueca de contenidos, buscó siempre en lo ajeno consistencias teóricas para justificarse. El día en que llegó la reconceptualización en los 70,  de la mano de la ideología y la política el trabajo social sustentó su práctica de derecha o de izquierda. 

Mi esfuerzo, le pido si lo considera oportuno preguntarle a González o Mariani, ha sido encontrar un objeto propio para la profesión donde desde su saber y complejidades la intervención al objeto es específica y obviamente no excluyente de los Derechos Humanos pero si permeable a que la derecha la utilice en propio beneficio.

Hay psicoanalistas de derecha y de izquierda pero es psicoanálisis, hay médicos de derecha y de izquierda pero hay medicina, hay, para incluirlo, filósofos derecha o izquierda pero hay filosofía. Existen Trabajadores sociales de derecha e izquierda, pero ¿hay algo que fundamente el Trabajo Social?

Me cansa disculparme simplemente por pensar, son lo modales propios de los burgueses. Me disculpo doblemente, por ahí siente que le he faltado el respeto a su escritura, si fue así ahí mi primera disculpa. Y por disculparme, si usted es parecido a su escrito seguramente nada lo ofendió.

Bueno, ha sido muy placentero compartir el libro con usted. Espero que nos veamos próximamente.

Un abrazo.


2014 - Nueva Mirada Corrientes @LvDesarrollo