11-05-2020 / 00:46
José Schulman: “la población sobrante son nuestros jóvenes pobres”


Nueva Mirada entrevistó al secretario general de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, José Schulman, quien se refirió a la situación de las cárceles en Argentina. “Están pobladas por jóvenes pobres, que son la población sobrante”, dijo.
Continuando con el ciclo de entrevistas en vivo, Nueva Mirada conversó con el secretario general de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, José Schulman. Los temas en los que giró la charla fueron la situación de la cárcel y los presos políticos en tiempos de cuarentena, y que derivaron en un análisis del momento actual de la sociedad argentina.

Schulman comenzó trazando una línea de tiempo entre dos masacres, la de Budge (ocurrida en mayo de 1987) y la del boliche República de Cromañón (ocurrida en diciembre de 2004). En ambas las víctimas fueron jóvenes: tres en Ingeniero Budge y 194 en Cromañón.

En la primera, León “Toto” Zimerman, abogado de la Liga y dirigente del Partido Comunista, reflexionó que los jóvenes eran la población sobrante para el sistema capitalista de fines del siglo pasado. En la segunda, el escritor Eduardo Rosenzvaig describió a las y los jóvenes como “los nuevos indios”.

“La delincuencia es el resultado de estimular el consumismo en lugares donde no hay capacidad de consumo, y no hay un proyecto colectivo de transformación”.

“La burguesía instauró su modelo económico y al Estado argentino masacrando a los pueblos originarios; y para instaurar el neoliberalismo, el poder debió exterminar una parte de la población que ya no tenía sentido económico, y esa población sobrante es la juventud”, afirmó Schulman. 

El también dirigente del PC argentino, señaló que “hay estadísticas que demuestras como desde 1987 las fuerzas represivas han matado jóvenes bajo todos los gobiernos, y como la población juvenil engrosó las cárceles, sobre todo a partir del 2001”.

“Esos nuevos indios, que son los jóvenes, son los que pueblan las cárceles”, aseguró, y recalcó que “allí no están los banqueros que nos saquearon o los que nos endeudaron por 100 años”. “Tampoco están encerrados los jefes narcotraficantes, la mayoría de los presos están por haber vendido un poco de drogas o por hurtos menores”, reseñó.

“Nuestra población sobrante es la juventud pobre”, dijo e indicó que “consumen hasta morir y mueren consumiendo”. “La delincuencia es el resultado de estimular el consumismo en lugares donde no hay capacidad de consumo, y no hay un proyecto colectivo de transformación”, aseveró, y puso como ejemplo a Cuba. “Es un país donde hay pobres, pero no hay delincuencia”, dijo.

Sobre la situación penal actual, sostuvo que “las cárceles en Argentina son una máquina de destruir humanidades”. “Más de la mitad de los que están en prisión no tienen condena firme, y la mayoría de las condenas fueron en juicios abreviados”, relató. 

“No se puede ser humanista con algunas cuestiones, pero no con los presos o con los comunistas o con los kirchneristas o con los mapuches”.

Sobre la penetración de la pandemia del coronavirus, Schulman reconoció que “las cárceles no son un desastre todavía”, aunque aclaró que esa situación “no es por una política carcelaria sino por las políticas sociales adoptadas para evitar un brote del Covid-19”.

“Las cárceles ya estaban explotadas desde el 2015”, indicó, y recordó que ese momento varios dirigentes y organismos de derechos humanos advirtieron que la situación en los penales “se resolvía o la política del Nunca Más entraba en contradicción”. “Y esa contradicción se resolvió hacia la derecha con más represión”, señaló.

Para Schulman, “discutir el problema de las cárceles es un problema principalmente humanista”. “Porque alguien es humanista si entiende que todos los seres humanos tenemos los mismos derechos”. “No se puede ser humanista con algunas cuestiones, pero no con los presos o con los comunistas o con los kirchneristas o con los mapuches”, enfatizó.

 El secretario general de la Liga también se refirió a la situación de las presas y presos políticos que sigue habiendo en Argentina. “Seguimos sosteniendo que con presos políticos no hay democracia, por más que algunos compañeros nos miren mal”, afirmó.

En ese sentido, señaló que “Corrientes, Mendoza y Jujuy adaptaron sus sistemas judiciales a los intereses políticos de manera pornográfica”. En la misma línea, aseguró que “la Corte Suprema, el Consejo de la Magistratura y los jueces federales que tenemos en Argentina son los que se sometieron a Macri”.

“Es ese Poder Judicial al que le importa un carajo las cárceles”, sostuvo, y añadió “pensar que se pueden hacer cambios económicos con el mismo poder judicial es por lo menos ingenuo”.


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