15-05-2020 / 14:50
Una pandemia que se pudo prevenir y el socialismo como salida


Un informe importante que pudo servir para prevenir la pandemia, el oído sordo de los líderes del primer mundo, el rebrote del fascismo y la posible salida socialista. Una pequeña reseña de Nueva Mirada sobre el ensayo de Ignacio Ramonet.
(Por Jeremías Giordano)

Hace pocos días Ignacio Ramonet publicaba a través de varios medios lo que puede ser uno de los ensayos más interesantes sobre el Covid-19 y arrojaba una información muy importante que rectificaba lo que muchos venían planteando, las posibilidades que existieron de prevenir la pandemia.

Ramonet revela en "La pandemia y el sistema mundo" que un importante análisis fue presentado, en noviembre de 2008, por el National Intelligence Council (NIC), la oficina de anticipación geopolítica de la CIA, que publicó para la Casa Blanca un informe titulado "Global Trends 2025: A Transformed World". Este documento resultaba de la puesta en común -revisada por las agencias de inteligencia de Estados Unidos- de estudios elaborados por unos dos mil quinientos expertos independientes de universidades de unos treinta y cinco países de Europa, China, la India, África, América Latina, mundo árabe-musulmán, etc.

Con insólito sentido de anticipación, el documento confidencial anunciaba, para antes de 2025, “la aparición de una enfermedad respiratoria humana nueva, altamente transmisible y virulenta para la cual no existen contramedidas adecuadas, y que se podría convertir en una pandemia global.” El informe avisaba que “la aparición de una enfermedad pandémica depende de la mutación o del reordenamiento genético de cepas de enfermedades que circulan actualmente, o de la aparición de un nuevo patógeno en el ser humano que podría ser una cepa de influenza aviar altamente patógena como el H5N1, u otros patógenos, como el SARS coronavirus, que también tienen este potencial". 

El informe advertía, con impresionante antelación, que "si surgiera una enfermedad pandémica, probablemente ocurriría en un área marcada por una alta densidad de población y una estrecha asociación entre humanos y animales, como muchas áreas del sur de China y del sudeste de Asia, donde no están reguladas  las prácticas de cría de animales silvestres lo cual podría permitir que un virus mute y provoque una enfermedad zoonótica potencialmente pandémica (...)"

Los autores también preveían el riesgo de una respuesta demasiado lenta de las autoridades : “Podrían pasar semanas antes de obtener resultados de laboratorio definitivos que confirmen la existencia de una enfermedad nueva con potencial pandémico. Mientras tanto, los enfermos empezarían a aparecer en las ciudades del sureste asiático. A pesar de los límites impuestos a los viajes internacionales, los viajeros con leves síntomas o personas asintomáticas podrían transmitir la enfermedad a otros continentes.” De tal modo que “olas de nuevos casos ocurrirían en pocos meses. La ausencia de una vacuna efectiva y la falta universal de inmunidad convertiría a las poblaciones en vulnerables a la infección. En el peor de los casos, de decenas a cientos de miles de estadounidenses, dentro de los Estados Unidos, enfermarían, y las muertes, a escala mundial, se calcularían en millones".

Como si ese documento no fuera suficiente, otro informe más reciente, de enero de 2017, elaborado esta vez por el Pentágono y también destinado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alertó de nuevo sobre una enfermedad respiratoria.  

Hubiese bastado también que Trump y otros dirigentes mundiales escucharan los repetidos avisos de alerta difundidos por la propia OMS. En particular el grito de alarma que esta organización lanzó en septiembre de 2019, o sea la víspera del primer ataque del nuevo coronavirus en Wuhan.  

Entre 2011 y 2019, numerosos científicos no cesaron de hacer sonar la alarma a propósito de varios brotes infecciosos que, según ellos, anunciaban una mayor frecuencia de aparición de plagas de propagación potencialmente rápida, cada vez más difíciles de atajar.

O sea, mal que le pese a Donald Trump y a aquellos dirigentes que hablaron de "sorpresa" o de "estupor", la realidad es que se conocía, desde hacía años, el peligro inminente de la irrupción de un nuevo coronavirus que podía saltar de animales a humanos, y provocar una terrorífica pandemia.

Además Ramonet advierte que cada día de esta plaga, la gente se convence más que es el Estado, y no el mercado, es el que salva. Explica en palabras de Noam Chomsky "es el enésimo ejemplo del fracaso del mercado. Y un ejemplo también de la realidad de la amenaza de una catástrofe medioambiental. El asalto neoliberal ha dejado a los hospitales desprovistos de recursos. Las camas de los hospitales fueron suprimidas en nombre de la eficiencia económica. El Gobierno estadounidense y las multinacionales farmacéuticas sabían, desde hace años, que existía una gran probabilidad de que se produjese una pandemia. Pero, como prepararse para ello no era bueno para los negocios, no se hizo nada".

Ahora bien, estos líderes sordos como Trump y Bolsonaro, más cercano, no solo priorizan la economía sobre la vida, y no solo no toman medidas para salvaguardar a la población sino que también  son dueños de un discurso y práctica fascista en sus gobiernos.

Para el final de su ensayo Ramonet pretende dar una visión de como será el sistema mundo luego de la pandemia y advierte sobre una posible vuelta al fascismo si no se sostienen en luchas lo que el Covid-19 visibilizo como debilidades del capitalismo: "Las luchas sociales seguirán siendo indispensables. Como dice el historiador británico Neal Ascherson 'Después de la pandemia, el nuevo mundo no surgirá por arte de magia. Habrá que pelear por él'. Porque, pasado el susto, los poderes dominantes, por mucho que se hayan tambaleado, se esforzarán por retomar el control. Con mayor violencia, si cabe. Tratarán de hacernos regresar a la vieja ‘normalidad’. O sea, al Estado de las desigualdades permanentes".

Este aviso puede profundizarce con lo que vienen pensando otros analistas políticos como José Schulman, secretario general de la Liga por los Derechos Humanos de Argentina. Schulman platea que hay un escenario anticomunista porque se evidencia que el socialismo o comunismo es la propuesta mundial para salir de la pandemia, y que el anticomunisno es la ideología de los genocidios, del fascismo, y por eso es muy peligroso que se vea envalentonado  en este contexto, hará más violento al capitalismo después de todo. Reafirma que hay que profundizar un mundo más comunitario más cerca de las ideas socialistas para no caer en fascimos y totalitarismo luego de la pandemia, es el socialismo, según el, el sistema que puede ser la contracara del desastre que dejó el capitalismo. 

Fuentes

https://www.nodal.am/2020/04/la-pandemia-y-el-sistema-mundo-por-ignacio-ramonet/#_ftn29

https://www.files.ethz.ch/isn/94769/2008_11_Global_Trends_2025.pdf

http://cronicasdelnuevosiglo.com/2020/05/05/el-anticomunismo-no-es-cosa-de-chiste-es-la-ideologia-del-genocidio/


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