10-12-2020 / 17:17
Avanza el juicio por la muerte de un niño a causa del uso de agrotóxicos


El juicio se lleva adelante en el TOP de Goya y el lunes se conocerán los alegatos. El productor hortícola, Ricardo Prieto, está acusado de provocarle la muerte a Nicolás Arévalo (4 años de edad), por los agroquímicos utilizados en su tomatera.
Continúa el juicio por la muerte de un niño de cuatro años de edad a causa de los agrotóxicos que se utilizaron en una producción de tomates en la zona de Lavalle. El lunes se conocerán los alegatos, tras los cuales se espera la sentencia contra el único acusado, el productor hortícola Ricardo Prieto.

El juicio se lleva adelante en el Tribunal Oral de Goya, conformado por Jorge Carbone, como presidente; y Joaquín Sebastián Romero y Darío Ortíz, como vocales. Prieto quien está acusado por Homicidio y Lesiones culposas en concurso ideal.

En la última jornada de debate declararon tres testigos: el bioquímico del Poder Judicial, un ingeniero del Inta y la directora de Producción Agropecuaria de la provincia. 

Ricardo Prieto está siendo juzgado por segunda vez, acusado de provocarle la muerte a Nicolás Arévalo, de cuatro años de edad; y generarle gravísimas lesiones a Celeste Estévez, su prima de siete, a quien dañó con los agroquímicos utilizados en su tomatera.

Los hechos se produjeron hace nueve años, cuando Nicolás y su prima Celeste tomaron contacto con líquidos y gases provenientes de la tomatera cercana a la casa del niño.

El resultado de la contaminación fue la intoxicación aguda seguida de muerte, el día 4 de abril de 2011. En tanto Celeste pasaría 3 meses en terapia intensiva en el Hospital Garrahan, logrando salvar su vida.

Después de 5 años de pedido de justicia, movilizaciones e investigación judicial, en diciembre de 2016 se concretó el primer juicio penal en el que se juzgaba como causa del homicidio, a las fumigaciones en la agricultura. Este concluyó con la absolución por parte del Tribunal Oral Penal de Goya, al productor Ricardo Prieto por el homicidio culposo de Nicolás Arévalo, y el sobreseimiento por prescripción ante la extinción de la acción penal en el caso de Celeste.

En ese entonces y hasta ahora, la absolución había sido duramente criticada por los familiares de los niños y por las organizaciones campesinas y ambientalistas.

“Fue un robo, producido por decisión política, no quieren que quede en evidencia que las fumigaciones matan, los agrotóxicos son venenos y los dueños de los establecimientos los usan con total impunidad”, declaró categóricamente Josefina Arévalo, tía de Nicolás y Celeste, y referente de la Federación Campesina Guaraní de Corrientes.

Este nuevo juicio es el resultado de que el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes, resolviera hacer lugar al recurso de casación interpuesto tanto por la Fiscalía como por el querellante, en 2018, en ese entonces a cargo de Julián Segovia, fallecido al año siguiente.

“Es, fue y será claro, que hay un importante grado de contaminación rural en la zona, producto del uso intensivo de agrotóxicos en la horticultura. Este juicio y todo lo que lo rodea es parte central de la lucha por la verdad contra las mentiras que se erigen para continuar con este modelo contaminante de producción”, afirmó Emilio Spataro, ecologista de la Fundación Amigos de la Tierra y testigo en la causa.

La prueba principal del fiscal y la querella es la autopsia, en la que se identificó al endosulfán como causa principal de la falla hepática y el edema de pulmón que mataron a Nicolás. Sobre ésta prueba, familiares y ecologistas alertan sobre los peligros de contaminación en la zona.


2014 - Nueva Mirada Corrientes @LvDesarrollo