12-02-2021 / 01:13
Curuzú: detuvieron a amigos y familiares del obrero muerto en el frigorífico


Efectivos de la Policía provincial detuvieron a familiares y amigos de Joel Rodríguez mientras pegaban afiches. Reclamaban justicia por el joven que murió hace unas semanas cuando explotó una caldera en el frigorífico donde trabajaba.
Continúa la persecución en Curuzú Cuatiá contra las personas que reclaman justicia por Joel Rodríguez, el joven que murió hace unas semanas cuando explotó una caldera en el frigorífico donde trabajaba.

Durante la noche del jueves, efectivos de la Policía de Corrientes detuvieron a amigos y familiares de la víctima, mientras pegaban afiches en la vía pública. Luego de unas horas, y por presión de organismos de derechos humanos y de vecinos que se acercaron a la comisaría, los liberaron.

Esta situación se suma a los despidos que se dieron en los últimos días en el frigorífico donde ocurrió la muerte y que es propiedad de los hermanos Duhalde. 

Unos 10 trabajadores recibieron el telegrama de despido luego de haber participado de las movilizaciones que se realizaron en Curuzú luego de la muerte de Rodríguez.

Tras la muerte del joven de 23 años, se publicaron las pésimas condiciones de salubridad e higiene de la Barraca Duhalde & Cía, con ratas muertas, carne putrefacta y materia fecal de roedores en productos para la venta.

Los empresarios culparon a un grupo de trabajadores por la filtración de esas fotos y videos, con el estado deplorable del predio y su notable inseguridad. Y decidieron echarlos.

El hecho ocurrió a las 16:20 de la tarde del lunes 25 de enero en las instalaciones del frigorífico ubicado sobre ruta provincial 126, a pocos metros de su intersección con ruta nacional 119. Joel Rodríguez, sufrió heridas fatales, luego de que explotara una vieja caldera a su lado.

El cuerpo fue trasladado en un utilitario Fiorino, propiedad de la Municipalidad de Curuzú Cuatiá, que ingresó al predio en compañía de un efectivo policial. 

Una vez los familiares llegaron a la morgue del hospital Fernando Irastorza, consultaron por el cuerpo del joven, y se le comunicó que no tenían noticias al respecto, aun cuando una de las familiares desenmascaró al policía que traslado el cuerpo en el vehículo municipal.

Según le comentó la víctima a su madre tiempo atrás, el dueño de la empresa lo había tildado de “jefe” o “encargado”, obligándolo a trabajar en ese puesto, para el cual no estaba calificado, y en el cual ningún compañero quería trabajar porque todos temían que sucediera lo que sucedió.

Y no fue la primera vez. La caldera ya tuvo sus inconvenientes, y fue precariamente restaurada, solo para saciar la sed de dinero de la patronal.

Es importante destacar que el dueño de la empresa es miembro de la mesa chica de la Unión Cívica Radical de Curuzú Cuatiá, color que gobierna la ciudad hace tres años. 


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