19-11-2021 / 15:53
Caso abuso sexual grupal: contradicciones en testimonio de una testigo


Este viernes declaró Daniela Agustina Encinas, ex amiga y ex compañera de carrera de la denunciante, quien incurrió en varias contradicciones en su testimonial. Además intercambió palabras con la hermana de la sobreviviente.
Este viernes se realizó la décima audiencia en el caso de presunto abuso sexual grupal, que habría ocurrido en la localidad de Caá Catí el 27 de febrero del 2017. Por el hecho están imputados Lucas Almeida, Santiago Chávez y Cristian Contín. Hoy testificó Daniela Agustina Encinas, ex- amiga y ex-compañera de carrera de la sobreviviente.

Antes de iniciar la audiencia en el Tribunal Oral Penal N°2 la defensa, a cargo de Rubén Leiva, pidió citar a testificar a quienes trabajaron con la denunciante cuando era moza en Caá Catí en el bar “El encuentro”, con el fin de resolver cuestiones ligadas al resarcimiento económico por un monto de $3.400.000 pedido por la acción civil para poder solventar una sesión psicológica de por vida, entre otras cuestiones. Las testimoniales fueron rechazadas por el Tribunal conformado por el juez Juan José Cochia y los vocales Román Esquivel y Ariel Azcona, por considerarlo innecesario e impertinente.

Tras esto inició la declaración de Encinas, quien comentó que la noche del 26 de febrero del 2017 y la madrugada del 27 concurrió a los corsos de la localidad junto a Rocío Cabrera y Romina Meza, y allí se encontró con la sobreviviente y su pareja en ese momento y con varios amigos más. De allí fueron al hotel Gauchito Gil, propiedad de la familia Contín, en el que estuvieron escuchando música y bebiendo alcohol junto Contín y Chávez, hasta que la policía los invitó a retirarse por haber ya iniciado la cuaresma. Entonces Almeida llegó y les dijo que el after continuaba en la casa de Facundo Meza.

Fueron al quincho de Meza en el que había más personas y en el que estaban bailando y continuaban bebiendo alcohol. Entonces la testigo declaró que en un momento salió del lugar a la calle por aproximadamente entre 5 y 10 minutos y cuando volvió a ingresar ya no quedaba nadie en el quincho. Por consecuencia, le preguntó a su amiga Romina Meza dónde estaban las personas, ella le respondió que en la cocina y se fueron hacia allí.

Luego relató que no vió más a la denunciante, sólo que observó salir de la pieza, que estaba a cinco pasos del salón de la casa al que se habían trasladado los que quedaron del after, a Lucas Almeida con el cinto desprendido y a Santiago Chávez. Entonces ella corrió la puerta estilo acordeón y vió a la sobreviviente llorando y la escuchó preguntar por Facundo Rodríguez, su pareja en ese momento.

Testificó que al verla tan mal la tironeó del brazo y la sacó de la habitación y de la vivienda junto a Romina Meza. Caminaron unos pasos, la denunciante se desvaneció y ella la soltó porque no estaba preparada para el impulso de la caída. En ese momento pasó un transeúnte que al ver lo que estaba ocurriendo les ofreció su ayuda.

En su vehículo la trasladaron a la casa de Romina y allí le sacaron las sandalias porque quería descansar, pero empezó a salivar mucho. Cuando quien las ayudó les preguntó cómo estaba la sobreviviente, ellas le mostraron cómo salivaba y decidieron trasladarla al hospital local.

Allí por pedido de un efectivo policial le retiró las prendas íntimas y las colocó en una bolsa negra por ser motivo de prueba. Entre las 9,30 y las 10 de la mañana retornó a su domicilio del hospital.

En una testimonial de aproximadamente 2 horas Encinas tuvo una serie de contradicciones entre lo que estaba declarando y lo que testificó en sede policial, posterior ratificación en sede judicial. Hechos que advirtió la Fiscalía, a cargo de Gustavo Schmidt, motivó por el cual fue indagada varias veces sobre las mismas cuestiones.

Momento de tensión se vivenciaron cuando la testigo y la hermana de la denunciante en la sala de audiencias intercambiaron palabras en un tono elevado. Sucede que cuando la querella, conformada por Eduardo Mosqueda y Emilce Soto, como representante de la acción civil, le preguntaron sobre los papeles que tenía en la mano ella mostró no sólo sus certificados de alta y de Covid positivo, que le impidieron declarar a fines de septiembre en las primeras audiencias, sino además otras cuestiones. Tenía impreso publicaciones de las redes sociales de la hermana de la sobreviviente en la que se la acusaría de faltar a propósito a testificar. 

La agraviada consideró injusto e innecesario en ese momento exhibir esos papeles y le cuestionó a la testigo una serie de situaciones que sucedieron previas a su declaración. Encinas también respondió a este cuestionamiento e intercambiaron palabras en un tono elevado ante un Tribunal y presentes anonadados por lo que estaba aconteciendo y por lo espontáneo de la situación.

La hermana de la denunciante salió de la sala contenida por su padre y por parte de la querella. A la par que fue acompañada afuera del TOP N°2 por manifestantes que la acompañaban en esta lucha. En la sala una vez que se retiró, recién Cochia en su calidad de juez se expresó al respecto, cabe destacar que durante lo ocurrido no llamó al orden.

La defensa además intentó interrogar a la testigo sobre la vida íntima y sexual de la sobreviviente, en momentos previos al hecho denunciado. La pregunta fue rechazada por el Tribunal al aplicar la perspectiva de género, pedido hecho por la Fiscalía y la querella para evitar incurrir en re-victimizaciones.

La próxima audiencia es el martes 23 a las 8. Fecha en la que está prevista la declaración de Romina Meza, quien por cuestiones de tiempo no pudo testificar, de Facundo Alexander Rodríguez, ex pareja de la sobreviviente, y de Eduardo de Jesús Meza.


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