ENTREVISTA

Jose Mazzanti: la paleta que desnuda la hipocresía correntina

Mazzanti dice que hace arte porque siente "placer", porque siente que colabora con cuestiones de la sociedad que "molestan" y lo expresa a través de una obra de arte

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Jose Mazzanti: la paleta que desnuda la hipocresía correntina

Sentado de piernas cruzadas en la plazoleta Artigas de la capital correntina y de fondo uno de sus últimos murales, quizás el más reivindicativo de su arte, el de Lhoana Berkins y Flor Gómez, dos militantes del Partido Comunista de la Argentina. La primera referente de la lucha travesti-trans y la segunda víctima de un femicidio. Ahí está Jose Mazzanti, más conocido por su apellido solo, explicando porqué lugares pasa su arte y el correntino también, su opinión.

"Lo que persigo con mi arte es expresar lo que siento en el momento, no tengo una línea general, si quiero que tenga un mensaje social, de concientización. Me llama mucho la atención lo que la gente no se anima a hablar, a visibilizar, lo que se habla a voz baja en Corrientes, eso que incomoda y que se dice por lo bajo pero no se muestra en la sociedad correntina, esa hipocresía me gusta exponerla", lanza a primera bocanada y afirma con gestualidades de seguridad en la cara.

"Eso que incomoda y que se dice por lo bajo pero no se muestra en la sociedad correntina, esa hipocresía me gusta exponerla"

Dice que hace arte porque siente "placer",  porque siente que colabora con cuestiones de la sociedad que "molestan" y lo expresa a través de una obra de arte, "mi arte pasa por reacciones de determinados contextos, y uno va mutando con eso. Me agrada mucho también cuando hay algo de mi arte que molesta a las buenas costumbres de la sociedad correntina, me motiva eso", dice que hace arte porque siente. 

"Trato de hacer arte crítica, es una forma de arte, hay tantas definiciones de arte como artistas. Sin embargo entiendo que el arte está pasando por un momento contemplativo y complaciente. Trato de no hacer eso, por eso me gusta que moleste las buenas costumbres correntinas mi arte", explica Mazzanti dando pie a lo que será su próxima bocanada, hablar sobre el arte correntino. 

Con su bicicleta, con la cual recorre la ciudad, atrás apoyada en un árbol y aún sentado en la plazoleta Artigas, con su mural de fondo y otros murales de los que él dice "arte complaciente", unos pikachus y dibujos otakus, Mazzanti larga: "el desarrollo del arte correntino está estancado en el Siglo IXX con chispazos del Siglo XX, y el arte joven hace copias de modelos gráficos, sin compromiso, habla mucho de nuestra estructura cultural actual. Creo en la concepción de que cuando se hace arte hay que movilizar, no hay que hacer arte complaciente, hay que dejar de pintar lo que la hegemonía define como "lindo", ese arte va a estar siempre. Entonces es necesario hacer otra cosa también y no seguir reproduciendo esos valores que ya no son parte de estas sociedades, es un arte que no dialoga con la sociedad, casi que ya no tiene puntos en común".

De la religión al arte y de ahí al Partido Comunista de Corrientes

"Todo lo que hago, incluso desde el muralismo, tiene que tener un mensaje social sino no tiene sentido para mi, personalmente", empieza diciendo eso como marcando un camino invisible que lo llevó hasta donde está, y siempre en  bicicleta: "la bicicleta es el transporte exclusivo del trabajador, por ser el más barato y no contamina el ambiente".

Hay dos cuestiones que explican, de alguna manera, que a Mazzanti le guste exponer las hipocresías correntinas y su fuerte participación en las luchas populares con su arte: una es que conoce como funciona el código de esa hipocresía ya que tiene formación religiosa y segundo su relación con el Partido Comunista, la parte crítica. 

"Tuve una formación religiosa, en una congregación católica, estuve relacionado con los sacerdotes del tercer mundo, mi mamá colaboraba con ellos. En mi vida de seminario entendí la lucha de Jesús de manera literal y no metafórica o de manera hipócrita. Jesús luchaba por la liberación de lo que es Palestina hoy y se enfrentó ante un imperio", explica y eso lo va acercando a la parte que el cree lo acercó también al comunismo culturalmente. 

"El evangelio te dice que vivas una vida de compartir los bienes, vida común, comunitaria, eso es comunismo, eso es el mensaje. Luego la iglesia y las estructuras de poder ya son otra cuestión. Un sacerdote siempre nos decía que teníamos el poder para servir, se trata de eso, desde el arte y desde mi privilegios tratar de ser un puente de otras realidades, como por ejemplo, la comunidad travesti-trans con los murales que me tocó realizar". 

"Desde el arte y desde mi privilegios tratar de ser un puente de otras realidades"

Siempre hay lugar para una actividad artística crítica incluso dentro de la superstición correntina: las barriadas populares, las comunidades eclesiales de base, etc. Mazzanti tuvo una actividad activa artística en contextos de lucha del pueblo correntino, las marchas de las quemas entre las actuales, el correntinazo de más joven, etc. 

El arte crítico en la protesta social

"Con la cuestión de las quemas todo fue muy particular porque se hicieron muchas llamadas a artistas pero pocos fuimos los que participamos. Creemos que la ley de humedales es un instrumento, que se debata, luego se va afinando la cuestión, tenemos que cuidar el medio ambiente, soy subversivo porque protejo el ambiente y no un sistema económico que explota nuestros recursos", afirma esta significación porque asume que si van a decirle a un artista que es subversivo por defender una lucha popular entonces si, ése artista debe asumirse como tal.
 
Aprovecha a acomodar sus obras para las fotos y comenta como fue la intervención artística con las marchas por las quemas: "hicimos una performance artística frente al gobierno y luego una gran marcha con una gran bandera, el arte incomodó al poder de turno, el gobierno quería demostrar que estaba todo bajo control, un gobernador que espera que llueva para solucionar incendios está mal, este fuego vino a desnudar las falencias de Valdes, tenemos un gobierno 'vende humo', literal. La policia me persiguió. Por ser solidario te tildan de delincuente o criminalizan una actividad artística". 

Comenzó a relacionarse con la militancia del Partido Comunista cuando se realizaban las jornadas del 24 de marzo en la plazoleta Italia, tenia algunos conocidos que luego vio que eran parte del partido: "antes de tener una relación directa con el partido siempre lo voté, me da la sensación que uno va buscando inconscientemente un lugar en el mundo. El Partido Comunista de Corrientes, en éste contexto, es mi lugar en el mundo".  

Sus obras más actuales

Retratos en los cartones:  se apropia de un objeto industrial. En este caso el packaging de cartón de productos y realiza retratos dejando algún elemento para que interactue de manera simbólica con el retrato. "Retrato ahí lo que quiero que la gente consuma, los personajes pintados están comunicando algo con la simbología del cartón que se usa", explica. 

Las esculturas "gente común":  son hechas en madera de reciclada de poda callejera (guayaba), son personajes de la calle, un estudiante universitario, un señor vendedor de costanera, una doña de barrio. "Dentro de su humildad, tienen su estética, y un corte playmovil, ahí meto mi impronta, me llama la atención la gente común, el gente, como decimos acá".

Murales: "mi relación con los murales viene desde la adolescencia. El primer mural que hice fue a los 14 años en la escuela, en el aula, un profesor nos motivaba a pintar y hacíamos, en ese tiempo pintaba muchos árboles conflictuados. Luego en otro ambiente murales religiosos. Luego a partir del 2000 comencé a hacer murales en los barrios, letras y pintadas de protesta social. Después también comencé a pintar con el Partido Comunista.