MEMORIA
Ex Regimiento 9: de centro clandestino a espacio de memoria en disputa
Un recorrido histórico reconstruye el rol del predio en la dictadura, los avances judiciales y las tensiones recientes por su preservación.
Este texto es una adaptación periodística del artículo de Diego Vigay y Marisa Sanauria. La versión completa puede leerse en el medio Litigio y en el blog de GrICSo, donde fue publicada originalmente en el marco de la convocatoria “Conflictos sociales y dictadura”.
La historia del ex Regimiento de Infantería 9 de Corrientes permite leer, en escala local, el recorrido más amplio de las políticas de memoria en Argentina: desde el funcionamiento del aparato represivo durante la dictadura, pasando por décadas de silencios y luchas, hasta las disputas actuales por el sentido del pasado.
El predio, creado en 1912 en la ciudad de Corrientes, adquirió un rol central a partir del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. En ese momento, el Regimiento 9 pasó a integrar el esquema represivo organizado por las Fuerzas Armadas, con asiento del Comando de la Brigada de Infantería VII y jurisdicción sobre la Subzona 23, que abarcaba Chaco, Formosa, Misiones y parte de Corrientes.
Como cabecera del Área Militar 231, el lugar funcionó como un nodo estratégico del terrorismo de Estado en el nordeste argentino. Allí se planificaron y ejecutaron operativos de persecución, secuestro y detención de militantes políticos, sindicales y sociales. El centro clandestino operó de manera coordinada con otras fuerzas de seguridad, en un sistema organizado que incluyó privaciones ilegales de la libertad, torturas y desapariciones forzadas.
Con el retorno de la democracia en 1983, comenzó un proceso lento y desigual de visibilización de estos hechos. Durante años, las dificultades para avanzar en justicia, junto con contextos políticos adversos, limitaron la reconstrucción pública de lo ocurrido. Sin embargo, las luchas de organismos de derechos humanos, sobrevivientes y familiares sostuvieron el reclamo por memoria, verdad y justicia.
El escenario comenzó a modificarse de manera más profunda a partir de la reapertura de los juicios por delitos de lesa humanidad en los años 2000. En Corrientes, las causas vinculadas al Regimiento 9 tuvieron un punto de inflexión en 2008, cuando el Tribunal Oral Federal dictó sentencia en la causa R19-460/06. Ese fallo, junto con el proceso en la causa “Nicolaides Cristino y otros”, permitió reconstruir judicialmente el funcionamiento del centro clandestino y establecer responsabilidades penales.
Las sentencias no solo implicaron condenas, sino que consolidaron una verdad judicial sobre lo ocurrido, validando los testimonios de las víctimas y aportando una base institucional para las políticas de memoria.
En paralelo a estos avances, comenzó a tomar forma la disputa por el espacio físico del predio. En 2014, el ex Regimiento 9 fue señalizado oficialmente como sitio de memoria, en el marco de la Ley 26.691 y su incorporación a la Red Federal de Sitios de Memoria. Ese reconocimiento implicó un primer paso en la institucionalización del lugar como espacio vinculado al terrorismo de Estado.
A partir de entonces, se profundizó la organización de actores sociales en torno a su preservación. En 2017 se conformó la Comisión Promotora del Espacio de Memoria RI 9, que luego derivó en la Asociación Civil “El Galpón”. Este espacio impulsó el pedido de cesión del inmueble, realizó relevamientos y promovió actividades orientadas a recuperar el lugar como sitio de memoria.
Sin embargo, ese proceso no estuvo exento de conflictos. En 2018 surgieron proyectos de desarrollo urbano que incluían el predio, y en 2019 se conoció la habilitación de su venta o cesión en el marco de iniciativas impulsadas durante el gobierno de Mauricio Macri. Estas medidas generaron un fuerte rechazo por parte de organismos de derechos humanos y colectivos sociales, que advirtieron sobre el riesgo de perder un sitio clave para la memoria.
La disputa por el destino del Regimiento 9 evidenció que el reconocimiento institucional no implica necesariamente un consenso social pleno. Por el contrario, el lugar continuó siendo objeto de tensiones entre distintas visiones sobre su uso y significado.
Un nuevo momento clave se produjo el 17 de diciembre de 2022, cuando un amplio conjunto de actores —organismos de derechos humanos, movimientos sociales, sindicatos, partidos políticos, legisladores, víctimas y familiares— se reunió en el predio para celebrar la cesión de un sector destinado al Espacio de Memoria. Allí se reafirmó la necesidad de preservar el sitio como parte de una política activa de memoria.
Ese mismo año se formalizó la cesión mediante una resolución estatal que asignó el espacio a la Secretaría de Derechos Humanos, consolidando su uso para actividades vinculadas a la memoria, la educación y la promoción de derechos.
En la actualidad, el Espacio de Memoria del ex Regimiento 9 funciona como un ámbito activo. Se realizan visitas guiadas —muchas de ellas con participación de sobrevivientes—, charlas, actividades culturales y jornadas educativas. Estas prácticas buscan no solo recordar lo ocurrido, sino también transmitirlo a nuevas generaciones en un contexto donde, como advierte el artículo, persisten niveles de desconocimiento sobre el terrorismo de Estado.
Las voces de quienes pasaron por el centro clandestino refuerzan esa dimensión. Arturo Helman, Gladys Hanke y Mario Arqueros coinciden en la necesidad de preservar estos espacios como forma de mantener viva la memoria y evitar la repetición de esos hechos.
En ese marco, el artículo retoma los aportes de Claudia Feld para señalar que la relación entre activismo e investigación se transformó con el tiempo: de una etapa centrada en la denuncia en los años noventa a una fase que incluye la construcción de políticas públicas de memoria.
A su vez, desde la perspectiva de Elizabeth Jelin, se plantea que no existe una única memoria sobre el pasado reciente. Las memorias son múltiples, se construyen en contextos cambiantes y están atravesadas por disputas entre distintos actores que buscan imponer sentidos en el espacio público.
Así, el ex Regimiento 9 no es solo un lugar donde ocurrió el pasado, sino un espacio donde ese pasado sigue siendo interpretado, discutido y resignificado en el presente.
Articulo completo: https://gricso.blogspot.com/2026/04/espacio-de-memoria-ex-regimiento-9-la.html?m=1
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