ENTREVISTA

Nueva Ley de Salud Mental en Rosario: "no se está aplicando como se debería"

Nueva Mirada Radio dialogó con Guillermina Sviser, quien comentó sobre el conflicto que existe por el desfinanciamiento del sistema de salud y el abordaje de la nueva ley de salud mental.

Es necesario recordar que Rosario es la ciudad del país con un alto porcentaje de exportación de estupefacientes ilegales y una de las que más consumo interno tiene. Esta situación también está abordada dentro de la nueva Ley de Salud Mental. Guillermina Sviser, coordinadora de un centro de salud mental, comentó a Nueva Mirada los problemas que tiene el sistema de salud provincial para abordarla en su integridad. 

¿Cuáles son los problemas que están atravesando con la nueva ley de salud mental y los problemas que tiene el sistema de salud de Santa Fe para abordarla? 

En teoría nosotras adherimos a la ley nacional de salud mental pero hay problemas presupuestarios a la hora de implementarla. No se puede hablar de salud mental si no hay derecho a la tierra, al techo, al trabajo, a una vida digna. Sobre todo en un ciudad donde se exporta grandes cantidades de sustancias ilicitas sino que también hay un consumo interno muy grande, y todo el territorio se encuentra estallado sin intervenciones específicas al respecto. 

Hay un gran sistema administrativo que recibe a los usuarios de estupefacientes. Pero luego no hay intervenciones concretas del acompañamiento de cada una de las situaciones a nivel particular, no hay inversión en los Centros de Día que puedan contar con pediatras, psicólogas, fonoaudiólogas, psiquiatras, planes de viviendas reales. Es imposible hablar de salud mental si no están garantizadas estás cuestiones. 

Nosotras particularmente trabajamos con mujeres que tienen padecimientos mentales subjetivos y en situación de consumo. Lo que sucede con esas personas es que si no hay un tratamiento real se ven obligadas a volver a la casa de sus agresores, se ven insmicuidas en las redes de trata y prostitución, o redes delictivas. Uno de los problemas más grandes que tiene Rosario es el acceso a la vivienda y así es muy difícil tener un tratamiento exitoso cuando no hay un futuro claro para las personas que acceden a los dispositivos de salud mental. 

¿Cuál es e rol que juega el Estado y el sistema de salud provincial en esta situación? 

En el marco de unas notas que me hicieron cuando me encontraba tratando de resolver el tratamiento de una de las pacientes del Centro se sumaron otros actores a opinar sobre lo que está sucediendo. Particularmente yo no soy médica, soy docente, y operadora de adicciones, y trabajamos desde un paradigma del tratamiento de la restitucion de derechos que tiene que ver con la posibilidad de pensarse a futuro. Si no se dan esas posibilidades es imposible hablar de no consumo y de tratamientos que lleguen a buen puerto. 

Obviamente que el sistema de salud ni si quiera puede cumplir con el acceso a los tratamientos. Para diferentes usuarios nosotros hemos estado esperando durante meses turnos con el psiquiatra, con el psicólogo, y recibimos respuestas de que es difícil. Y por otro lado no aceptan pacientes con niños, y ahí es cuando se complejiza mucho más aún. Puntualmente lo que pasa es que no hay presupuesto o no se está aplicando como se deberia. Tanto así que las personas que nos encontramos trabajando en los dispositivos y herramientas de salud para estos casos también tenemos grandes problemas laborales y no hay un marco para proteger en amplitud el trabajo que se realiza. 

¿Cómo se abordan las situaciones de emergencia? Teniendo en cuenta todos estos problemas.

Es desde las situaciones de emergencias que empieza el debate del desfinaciamiento porque lo que se pone en cuestión es ¿qué se evalúa como una situación de emergencia o crisis de emergencia?. Para nosotros, como la ley de salud mental especifíca, solamente hablamos de internación cuando eso signifique más beneficios que daños para la persona porque el tratamiento debe ser ambulatorio.  Una crisis subjetiva puede ser de angustia que no tiene nada ver con una de orden psicótico, también son aquellas situaciones de consumo compulsivo, las que no pueden mantener el tratamiento mediate medicamentos, situaciones abstinencia. Cuando uno va a plantear ésto a la guardia del Hospital de Salud Mental, ya con criterios de internación definidos, ellos avaluan la situación de acuerdo a su presupuesto. Nos pasó con una usuaria de ir 4 veces con criterios de internación y no la internaron porque no tenían cama, ni si quiera en uno público general, más allá del hospital que es específico para salud mental. 

En estos últimos años se viene construyendo en Rosario una concepción que se puede decir revolucionaria en relación a la salud mental. Pero la realidad es que hoy el sistema de salud se encuentra estallado, los trabajadores cada vez más precarizados y así es difícil mantener un abordaje real de la ley de salud mental. 

El Centro de Día Nora Cortiñas, dónde Guillermima Sviser trabaja es una experiencia diferente a otros ya que es una cooperativa y los trabajadores del mismo son protagonistas de la organización, y administración económica del mismo. Así como estos hay divertidas experiencias. Pero el conflicto real es que no hay un financiamiento concreto para estás herramientas, más allá de ser vitales para la salud mental y el estado los usa como propios de mapa de tratamiento. Y además el Estado provincia tampoco construye otras herramientas además de esto dispositivos para el abordaje integral de la ley. 

Salud Mental Rosario